¿Cómo se consigue que uno de los hoteles más emblemáticos del mundo funcione sin interrupciones, las 24 horas del día?
En Marina Bay Sands, Singapur, la respuesta va mucho más allá de la coordinación de miles de empleados. Detrás de sus operaciones diarias hay una transformación silenciosa: la incorporación de robots móviles autónomos que están redefiniendo la logística en el sector hotelero.
Marina Bay Sands es todo un referente de la hostelería de lujo: tres torres, el famoso SkyPark, restaurantes, espacios de ocio, tiendas y una de las siluetas arquitectónicas más reconocibles del mundo. Sin embargo, detrás de cada experiencia excepcional para los huéspedes existe una enorme infraestructura operativa que pasa prácticamente desapercibida.
Miles de empleados trabajan cada día entre bastidores. Los alimentos y suministros deben trasladarse desde los muelles de carga hasta las cocinas y las cámaras frigoríficas. Los artículos de cortesía deben llegar a los equipos de limpieza y mantenimiento de habitaciones. La ropa de lavandería circula constantemente por las instalaciones y los residuos deben transportarse de manera eficiente. Todo ello implica realizar entregas a través de pasillos concurridos, superar pendientes y desplazarse entre distintas plantas, sin interferir en ningún momento con la experiencia de los huéspedes.
En Marina Bay Sands, los robots móviles autónomos (AMR) se están convirtiendo en un elemento fundamental de esta infraestructura invisible. Lo que comenzó como una solución para la cadena de suministro ha evolucionado hacia algo mucho más amplio: un nuevo modelo de logística autónoma para el sector hotelero.
